APETITO POR OLER TU PIEL
Ya
no sé si miento... al hablar de ti o es apetito... por oler tu piel.
Bajo
una la luz roja de un pútrido bar estabas ahí sentada, contemplando el fondo de
tu vaso llena de risas, llena de éxtasis.
A la
distancia sin perder de vista observaba tu sensual escote, que me dejaba ver
aquellas pecas un tanto seductoras un tanto atrevidas; y como gozabas entre
tanta gente, entre tanto ruido, y por qué no acercarme “hola como estas” lo
pensaba una y otra vez; “estas loca “ pensé; y fue como una señal Canción Animal “Soda stereo” retumbaba el lugar y así fue me pare de la barra camine
hacia ti y lo dije: “bailamos”, me miraste, pausaste unos segundos; lo vi en
tus ojos lo deseabas tanto como yo; y no nos dejamos toda la noche bailamos,
cada vez sentía tu respiración mas cerca sobre mi cuello, el calor nos empezó a
saturar, veía como se deslizaban aquellas pequeñas gotas de sudor sobre tu
pecho, imaginaba como recorrían tus senos, no lo pude soportar mas, mi labios
recorrían tu pecho siguiendo cada gota de tu suave roció, me llevaron hasta tus
pequeños pezones rosados erectos ansiosos por sentir placer y te mordí,
enterraste tus uñas en mi espalda pero no pare, mis dientes seguían ahí
retorciéndose saboreando tus pezones, y susurraste a mi oído, “Muérdeme hártate
de mi”.
Y
salimos entre la oscuridad te recostaste contra aquel poste, y sin mirar
alrededor nos seguimos besando, mi mano subió tu falda y bajo tus delicadas
tangas, mis dedos sintieron calor, te sentí tan suave me inunde de tu aroma, y
como lo querías seguí mordiendo, que placer sentir tu clítoris entre mis
dientes, tu aroma recorriendo toda mi boca, y seguí mientras gemías, mientras
jalabas mis cabellos, cada vez mas fuerte, cada vez mas placentero, una
explosión en mi boca dejo ver tu satisfacción y seguida vino la mía, latió
demasiado fuerte mi corazón mis piernas temblaron; no pude sostenerme mas y
caí, todo se oscureció y escuchaba tu voz al fondo, no pude reaccionar, cada
segundo que pasaba era una eternidad, me llene de ti de tu suave aroma, y todo
seguía oscuro….
Luego
varias voces retumbaban en mi cabeza, comencé a despertar, donde esta? Donde
estas? ….
Te
fuiste mientras yacía en el suelo corriste, no supiste que hacer, escapaste de
mi; y ahí sentada noche tras noche en ese pútrido Bar espero aquella niña de
largos cabellos negros , y seductoras pecas en el pecho, hambrienta de ti
ALONDRA


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