miércoles, 5 de diciembre de 2012


APETITO POR OLER TU PIEL

Ya no sé si miento... al hablar de ti o es apetito... por oler tu piel.
Bajo una la luz roja de un pútrido bar estabas ahí sentada, contemplando el fondo de tu vaso llena de risas, llena de éxtasis.

A la distancia sin perder de vista observaba tu sensual escote, que me dejaba ver aquellas pecas un tanto seductoras un tanto atrevidas; y como gozabas entre tanta gente, entre tanto ruido, y por qué no acercarme “hola como estas” lo pensaba una y otra vez; “estas loca “ pensé; y fue como una señal Canción Animal “Soda stereo” retumbaba el lugar y así fue me pare de la barra camine hacia ti y lo dije: “bailamos”, me miraste, pausaste unos segundos; lo vi en tus ojos lo deseabas tanto como yo; y no nos dejamos toda la noche bailamos, cada vez sentía tu respiración mas cerca sobre mi cuello, el calor nos empezó a saturar, veía como se deslizaban aquellas pequeñas gotas de sudor sobre tu pecho, imaginaba como recorrían tus senos, no lo pude soportar mas, mi labios recorrían tu pecho siguiendo cada gota de tu suave roció, me llevaron hasta tus pequeños pezones rosados erectos ansiosos por sentir placer y te mordí, enterraste tus uñas en mi espalda pero no pare, mis dientes seguían ahí retorciéndose saboreando tus pezones, y susurraste a mi oído, “Muérdeme hártate de mi”.

Y salimos entre la oscuridad te recostaste contra aquel poste, y sin mirar alrededor nos seguimos besando, mi mano subió tu falda y bajo tus delicadas tangas, mis dedos sintieron calor, te sentí tan suave me inunde de tu aroma, y como lo querías seguí mordiendo, que placer sentir tu clítoris entre mis dientes, tu aroma recorriendo toda mi boca, y seguí mientras gemías, mientras jalabas mis cabellos, cada vez mas fuerte, cada vez mas placentero, una explosión en mi boca dejo ver tu satisfacción y seguida vino la mía, latió demasiado fuerte mi corazón mis piernas temblaron; no pude sostenerme mas y caí, todo se oscureció y escuchaba tu voz al fondo, no pude reaccionar, cada segundo que pasaba era una eternidad, me llene de ti de tu suave aroma, y todo seguía oscuro….

Luego varias voces retumbaban en mi cabeza, comencé a despertar, donde esta? Donde estas? ….
Te fuiste mientras yacía en el suelo corriste, no supiste que hacer, escapaste de mi; y ahí sentada noche tras noche en ese pútrido Bar espero aquella niña de largos cabellos negros , y seductoras pecas en el pecho, hambrienta de ti

ALONDRA 

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