miércoles, 5 de diciembre de 2012

INTRUSAS BIENVENIDAS





Hoy más que nunca sentí la necesidad de sentir el calor de tu cuerpo. Esta mañana al alba, con los primeros rayos de luz, volví mi rostro viendo el hueco que aún en mi cama vacío estaba el cual una vez tu presencia estuvo en él.
Con una mano recorrí lentamente ese lado, torneando la figura de tu cuerpo, y por un momento sentí tus ojos como me esperaban cada día para mi despertar y recordé como tu piel, suave, tersa, sedosa al tacto brillaba en las mañanas y recordé como me mirabas tan fija, y te acercabas a mi poniendo una mano en mi mejilla y me besabas y sentí el calor de tus labios en los míos ese beso matutino que sólo te da quien de verdad te ama.

Entonces me di cuenta que por mi rostro brotaba algo cristalino y que en mis labios era salado. Nacían en mis ojos y moría en mis labios, no lloraba simplemente recordaba tu presencia y volví a cerrar mis ojos intentando inundarme en mis pensamientos; y tan inmerso estaba que recordé tu aroma, lo sentía sobre mi almohada.

Ese perfume que es dulce y al mismo tiempo con olor a azahar y recordé como sentía tus brazos cuando me rodeabas y me di cuenta que era yo misma la que me abrazaba con el sabor a sal.

En mis labios aún perduraba de esas pequeñas gotas que recorrían mi rostro y morían en mi boca, que ni por taparlos dejaban de brotar en ellos. Giré de nuevo mi cuerpo e intenté sumergir de nuevo entre los brazos de Morfeo, buscando en ellos el consuelo de poder estar un día más entre tus cálidos y dulces besos......

.SHOMAR ROJAS

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